En los entornos hospitalarios, la atención suele centrarse en la limpieza de superficies, manos, equipos y aire. Sin embargo, existe un vector de contaminación frecuentemente subestimado: los zapatos.

Estudios han demostrado que en solo cinco minutos caminando por pasillos o baños hospitalarios, los zapatos pueden contaminarse con bacterias y virus. Posteriormente, estos microorganismos se transfieren a otras superficies. Un ejemplo claro ocurre cuando un paciente baja de la cama, camina al baño y regresa: las bacterias del suelo pueden migrar a la cama, donde serán tocadas por pacientes, médicos y personal sanitario.

A pesar de esto, los suelos y los zapatos suelen considerarse zonas de bajo riesgo, y aunque se limpian de forma rutinaria, no se desinfectan, lo que representa un error crítico en los sistemas de control de infecciones.

Zapatos: un vector invisible de transmisión

Incluso el uso de cubrezapatos (booties) no soluciona completamente el problema:

  • Si se camina sobre superficies contaminadas, los patógenos se siguen propagando.
  • El interior del cubrezapato también puede contaminarse.
  • Cada paso se convierte en un mecanismo de diseminación microbiana.

Esto convierte a los zapatos en un factor silencioso de recontaminación de áreas que ya han sido limpiadas y desinfectadas.

UV: una solución innovadora y eficaz

Según el profesor Kevin W. Garey, de la Universidad de Houston, la energía UV representa una de las soluciones más eficaces para este problema. Su investigación demuestra que los dispositivos UV dirigidos a las suelas de los zapatos:

  • Reducen la carga microbiana ambiental
  • Disminuyen la colonización bacteriana en pacientes
  • Previenen la recontaminación de áreas críticas
  • Contribuyen a mantener entornos clínicos más seguros

Áreas como quirófanos, UCI, farmacias hospitalarias y unidades críticas se benefician especialmente de esta tecnología.

¿Por qué UV y no otros métodos?

La energñia UV ofrece ventajas clave frente a métodos tradicionales:

  • Los microorganismos no desarrollan resistencia a UV
  •  No utiliza químicos
  • No deja residuos
  • Es rápida y automatizable
  •  No depende del comportamiento humano
  •  Funciona como desinfección directa del vector (el zapato)

Además, no existe actualmente una alternativa igual de eficaz para la desinfección específica de suelas de calzado.

Estrategia integrada: limpieza + UV

La desinfección UV de zapatos no reemplaza la limpieza tradicional, sino que la complementa. El enfoque más eficaz es un sistema integrado:

  • Limpieza profunda de suelos
  • Desinfección ambiental con UV
  • Desinfección específica de suelas
  • Control de recontaminación

Este enfoque combinado actúa como un sistema de doble barrera, evitando que el trabajo de limpieza se pierda por la reintroducción constante de patógenos.

Un nuevo paradigma en control de infecciones

La bioseguridad moderna ya no puede limitarse a superficies visibles y protocolos tradicionales. La evidencia científica demuestra que es necesario actuar sobre todos los vectores de transmisión, incluidos aquellos que históricamente han sido ignorados.

La desinfección UV de zapatos representa una nueva frontera en el control de infecciones, aportando una solución tecnológica, sostenible y altamente eficaz para reducir la transmisión cruzada en hospitales y centros de salud.

Los zapatos no son un detalle menor: son un vector activo de contaminación.
La energía UV aplicada a la desinfección de suelas permite:

  • Reducir infecciones asociadas a la atención sanitaria (HAI)
  • Proteger a pacientes y personal
  • Mantener áreas críticas verdaderamente estériles
  • Fortalecer los sistemas de bioseguridad hospitalaria

En un entorno donde cada superficie cuenta, cada paso también importa.