La desinfección ultravioleta (UV) se ha vuelto una herramienta importante en los hospitales para combatir la propagación de patógenos multirresistentes como la Candida auris (C. auris). Este tipo de desinfección utiliza la energía ultravioleta germicida (UV) para inactivar microorganismos.
¿Cómo funciona la desinfección UV?
La energía UV, con una longitud de onda de 200 a 280 nanómetros, es altamente eficaz para dañar el ADN y el ARN de los microorganismos, impidiendo que se reproduzcan y causen infecciones. Los sistemas de desinfección UV de E VILA PROJECTS son dispositivos móviles o fijos que se colocan en una habitación o zona a tratar del hospital después de la limpieza manual. Los dispositivos emiten energía UV que llegan a las superficies expuestas, inactivando cualquier patógeno restante.
¿Por qué es efectiva contra la C. auris?
La C. auris es un hongo particularmente preocupante debido a su capacidad para sobrevivir en superficies ambientales durante largos períodos y su resistencia a muchos desinfectantes comunes. La desinfección UV es efectiva contra este hongo porque actúa a nivel genético, un mecanismo de acción diferente al de los desinfectantes químicos. Múltiples estudios han demostrado que la exposición a la luz UV puede reducir significativamente la carga de C. auris en superficies, incluso en áreas de difícil acceso.
Ventajas y consideraciones
- Eficiencia: La desinfección UV es una forma rápida y eficaz de complementar los protocolos de limpieza manual, ya que puede desinfectar una habitación en cuestión de minutos.
- Alcance: Es útil para desinfectar superficies que pueden ser difíciles de alcanzar con la limpieza manual.
- Seguridad: Los sistemas UV diseñados para operar de forma segura en habitaciones vacías. Los dispositivos tienen sensores que apagan Los emisores si alguien entra en la habitación
Si bien la desinfección UV es una herramienta poderosa, no reemplaza la limpieza manual. Se considera una medida complementaria que ayuda a asegurar la desinfección completa de los entornos hospitalarios, reduciendo el riesgo de infecciones cruzadas por patógenos como la C. auris.